Gofio
Gofio de millo El Palmar 1 kg
1 kg · millo
Millo (maíz) integral tostado. El más denso y el de color más oscuro.
Harina de cereal tostado
El grano se tuesta y luego se muele. Así de sencillo y así de antiguo: el gofio alimenta Canarias desde antes de la conquista y sigue en el desayuno, en el potaje y en el postre. De millo, de trigo, mezcla o multicereal, en bolsas de 500 g y 1 kg.
El gofio es harina de cereales tostados y molidos. La diferencia con cualquier otra harina está justo ahí: el grano se tuesta antes de molerlo, así que el resultado ya está hecho y se puede comer tal cual, sin pasar por el fuego.
En Canarias se come desde antes de la conquista, cuando se molía cebada en molinos de mano, y nunca dejó de estar en la mesa: con leche en el desayuno, amasado en pella para llevar al campo, espesando un caldo en forma de escaldón o espolvoreado sobre el potaje. Hoy además aparece en mousses, helados, turrones y hasta en licores.
Ese aroma tostado, a medio camino entre el cereal y el fruto seco, es lo que lo hace reconocible en cuanto se abre la bolsa.
La diferencia entre uno y otro está en el cereal y en el punto de tueste. Esta es la guía rápida.
| Variedad | Color | Sabor | Va bien en |
|---|---|---|---|
| Trigo | El más claro | Aroma suave y sabor fino | Con leche, en postres y en repostería |
| Millo | El más oscuro | Más denso y con más carácter | Escaldón, potajes y pella |
| Mezcla | Intermedio | Equilibrio entre los dos | Para todo, si solo vas a tener uno en casa |
| Multicereales | Tostado medio | Con avena, mijo, cebada, arroz, soja y garbanzos | Desayunos y batidos |
Si solo vas a tener uno en casa, el de mezcla. Si buscas el del escaldón, el de millo.
Cuatro pasos y ningún atajo. El secreto está en el tueste, que es lo que marca el color y el aroma.
Se selecciona y se limpia el cereal antes de nada: millo, trigo o la mezcla que toque.
El tueste es la clave. De su punto salen el color, el aroma a frutos secos y el sabor.
La molienda tradicional es en molino de piedra, y de su grado depende la textura final.
Sin aditivos ni conservantes: solo el cereal tostado y molido, con algo de sal en algunas variedades.
Seis gofios de El Palmar y seis productos hechos con gofio. El punto de color de cada tarjeta es el tono de ese gofio.
Gofio
1 kg · millo
Millo (maíz) integral tostado. El más denso y el de color más oscuro.
Gofio
1 kg · trigo
Trigo integral, con un 99,98 % de grano. El más claro y de aroma más suave.
Gofio
1 kg · mezcla
Mitad y mitad, con un 0,5 % de sal marina. El punto intermedio de color y sabor.
Gofio
1 kg · multicereal
Millo, trigo, avena, mijo, cebada, arroz, soja y garbanzos. El más completo para el desayuno.
Gofio
500 g · millo
El mismo gofio de millo, sin sal añadida y en formato pequeño.
Gofio
500 g · trigo
Gofio de trigo tostado sin sal añadida, en bolsa de medio kilo.
Con gofio
100 g
Plátano caramelizado y rebozado en gofio. El snack más canario que hay.
Con gofio
140 g
Almendra crujiente recubierta de gofio. Se acaban solas.
Con gofio
130 g
Gofio de trigo y millo, miel de flores y almendras tostadas. Artesano.
Con gofio
170 g
Las galletas de El Masapé con gofio en la masa, hechas una a una.
Con gofio
700 ml · 30 %
Gofio macerado meses en aguardiente de orujo. Para la sobremesa.
Con gofio
700 ml · 15 %
La versión con base láctea: densa, untuosa y con final largo a gofio.
Cuatro formas de siempre, y una receta paso a paso para la más canaria de todas.
El desayuno de varias generaciones: una o dos cucharadas de gofio en la leche caliente, removiendo para que no queden grumos. De trigo, mejor.
Gofio amasado con un poco de agua, caldo o leche hasta formar una masa. Se le puede añadir miel, almendras o pasas. Se come a bocados.
El plato de gofio por excelencia: caldo caliente de pescado o de carne al que se le añade gofio hasta que espesa. Con cebolla cruda al lado.
En repostería el gofio va en mousses, helados, bizcochos y turrones, donde deja ese fondo tostado tan reconocible.
El plato que mejor explica el gofio: un caldo caliente y una cuchara de madera. Para cuatro personas, con gofio de millo.
Un buen caldo de pescado, de carne o de potaje, bien caliente pero sin hervir a borbotones.
Ve echando gofio de millo poco a poco sobre el caldo, sin dejar de remover.
Sigue removiendo hasta que quede una crema espesa, del punto que te guste.
Con cebolla cruda picada al lado y, si quieres, un chorrito de mojo. Se come caliente.
Es harina de cereales tostados y molidos. La diferencia con una harina normal es justo esa: el grano se tuesta antes de molerlo, así que el gofio ya está hecho y se puede comer tal cual, sin cocinar.
Sobre todo de millo (maíz) y de trigo, solos o mezclados. También hay gofio multicereal, con avena, mijo, cebada, arroz, soja y garbanzos.
El de trigo sí, y el de mezcla y el multicereal también. El de millo se hace solo con maíz, pero se elabora en molinos donde también se muele trigo, así que puede tener trazas. Si eres celíaco, revisa la etiqueta y busca un gofio con certificación sin gluten.
El de trigo o el de mezcla. El de trigo es el más suave y el que mejor entra con leche; el de mezcla sirve para todo. El de millo es más intenso y es el que se usa en el escaldón.
Con leche en el desayuno, amasado en pella, espesando un caldo en forma de escaldón, espolvoreado sobre un potaje, en batidos y en postres como mousses, helados y turrones.
Sí. El Gofio Canario cuenta con Indicación Geográfica Protegida de la Unión Europea, que ampara el gofio elaborado en las islas siguiendo el método tradicional de tueste y molienda.
En un sitio fresco y seco, con la bolsa bien cerrada. Al ser un producto tostado aguanta bien, pero pierde aroma si se deja abierto mucho tiempo.
Sí. Enviamos desde Canarias a la Península, Baleares y los países de la Unión Europea con las aduanas y los impuestos incluidos en el precio final. Los envíos salen los martes; a la Península tardan de media 7 u 8 días desde el embarque y a la Unión Europea unos 10 días, con seguro a todo riesgo. Más información en envíos.